Recomendaciones para abordar un proyecto VDI (Virtual Desktop Infrastructure)
28 junio, 2012 Dejar un comentario
Un infraestructura de escritorio virtual (VDI) puede desvincular a los usuarios de sus ordenadores de sobremesa y permitirles acceder a los puestos de trabajo en cualquier momento y desde cualquier dispositivo, incluidos los tablets y los smartphones. El resultado es un entorno informático más ágil y seguro, que se adaptará rápidamente al cada vez más cambiante mundo de los negocios.
Según las grandes corporaciones van adoptando la virtualización de puestos de trabajo y van aumentando la agilidad del negocio al tiempo que reducen sus costes de soporte, empresas de menor tamaño quieren hacer lo mismo, pero se enfrentan a limitaciones más estrictas en cuanto a recursos y presupuestos.
No obstante, pese a tratarse de proyectos muy similares a los de la virtualización de servidores, el abordaje de soluciones VDI necesita observar ciertas recomendaciones.
- Coste del proyecto
Sea cual sea el tamaño de su organización, asegúrese de tener en cuenta tanto los costes directos como los indirectos que se derivan de cada implantación de VDI, a fin de obtener correctamente el coste total del proyecto. En particular conviene considerar los costes de la infraestructura de producción con alta disponibilidad, los costes iniciales y los costes de los recursos. - Simplicidad
Concéntrese en el grado de sencillez/dificultad de la solución VDI que está considerando. La mayoría de las empresas carecen de los medios necesarios para desplegar una solución VDI compleja. - Escalabilidad
Planifique de entrada cómo va a ampliar la solución al cabo del tiempo. Si la solución depende de un almacenamiento compartido, las ampliaciones pueden dar lugar a cuellos de botella. Busque una solución que pueda ir creciendo progresivamente por etapas que se ajusten a sus necesidades. Evite el sobredimensionamiento. - Alta disponibilidad
Si necesita Alta Disponibilidad, busque una solución que la incorpore de entrada y se ahorrará muchos costes y algún que otro quebradero de cabeza. - Experiencia de usuario
Es obvio que los usuarios finales deben de estar contentos con sus puestos de trabajo virtuales y no detectar ninguna pérdida de prestaciones. Dedique el tiempo que haga falta a analizar sus cargas de trabajo y a evaluar de qué modo una solución determinada se ajustará a sus necesidades. Tenga en cuenta que no todas las soluciones VDI son capaces de adaptarse de manera dinámica a las condiciones de la red y del terminal utilizado. - Grado de apertura
Al evaluar soluciones VDI, observe si son lo bastante abiertas para ofrecerle opciones y flexibilidad en materia de protocolos y tecnologías de virtualización. Frente a una arquitectura propietaria, las soluciones VDI con una arquitectura abierta se integrarán fácilmente en su infraestructura, evitando con ello la curva de aprendizaje tecnológico y los gastos que derivan de ella.
Extracto perteneciente al informe “Citrix: Recomendaciones a la hora de abordar un proyecto VDI” de Computing España


